24 El Cielo Espera
Mis Cobijas se aligeran
No es por falta de frío,
Tampoco es un capricho
Me lamento de estas noches,
Ojalá los minutos las borren
¡Qué puedo inventar!
Mas controlar
Robar palabras al tiempo
No es mi realidad
Los golpes van desde mi cerebro
No hay tregua, rodeado.
Imágenes del clima
Me avisa el noticiario
Que ya no hay viento
No hay sentidos
No hay instantes
Solo olores desechables
Viuda el alma
Agonizando de pena
Busco amores
Busco estrellas
Y estás tú, traviesa inocencia
Colgando tu cuerpo del sol
Parpadeando como gotas.
Negros ojos en primavera
Amenazándome con volar
Lejos del sendero gris
Que conduce a dios
Condenándome a morir
Lejos del amor, sin ti
No prometas dolor,
Me quiebro en el sudor
A falta de lágrimas
Te impiden regresar
Dulces días de otoño,
Extrañas son tus manos
Que se apoderan de la confusión
Libertad de sentimientos
Me olvidaste es lo que pienso,
Mas bien lo que digo
Lo que pasa es peor
No derramar palabras
No hablar del sol
Son consejos de mi alma
Sus esfuerzos son inútiles
Pues bajo los 15º grados
Está el palacio en ruinas
Cortando con sus cristales
Las yagas fosforescentes Del ayer
dando paso al camino entre vapores
No dejan ver
Flores del invierno abortan,
Dejando su sangre incrustada
En los muros de mis ojos
Confundiéndome mas que la luna
Tus labios están secos
Los míos son de hielo
Y es el tiempo en su demencia
Que nos quiere separados
Descendiendo por las calles
Hasta el fuego del adiós
No quiero luchar en agonía
Quiero flotar sobre el fuego.
Aun no es mediodía
Pero el sol está ciego
Yo soy la vida de tus ojos
Yo navegué en tus mares
Yo reclamo tus caricias
Como el aire se lleva el viento
Yo soy tus cartas
Tus palabras, yo seré tu noche
Existen misterios en el alma
Pues aun creo en la calma
Infinitamente sufren mis ojos
Secándose en la espera
Sentados en el techo,
Despiertan de la miel con sabor a recuerdo
A pies cansados tras fronteras
Adrenalínicas de sol
De amor y compañía
Faltan horas apretadas en los días
Creciendo en su sudor
Desesperan a los días
Que darías por estar vivo
Sonriéndole a l olvido
Soplando el frescor de la mañana
Bajo sábanas azules
Abrazarte al corazón
Y clavarte en él, como las estrellas
En el cielo que nos vio llegar.
Si el amor ya no es día
Que la noche defienda a la luna
Y ella lo que queda de nuestro amor.
Con todo lo que me queda de corazón, a mi amada Eva.
Viernes 6 de octubre 2000
2:08 am

