11. Abismos líquidos
No tengo un solo verso
Sólo una vida luminosa
Mi pena se queda ausente
Despejando el dolor del fuego,
Creo en ti un mar de caricias
Náufragos tus besos
Desnudan mis dudas
Tu aliento inspira mi locura
Y el cielo escuchó al fin mis rezos,
¿Dónde están las lágrimas?
Tu piel entendió a mis ojos,
Alegres como el viento
Intentan despertar de un juego,
Un juego de amores,
De parpados estrechos
Y gemidos interminables
Dormía en la distancia,
Mas tus piernas se enredaban
En la sombra de mis caderas.
Mas las cadenas de la muerte,
Anhelaban fumarse un cigarrillo,
Enardeciendo mi colérico corazón,
Recordé la frase clave
Y se abrió la puerta de tus miedos,
Sonreíste al morir apuñalada,
Mis cuchillos son de amor.
Suplicaste por la miel de mis ojos,
Reflejándome en la oscuridad luminosa, de los tuyos,
Cansados de ser invencibles,
Caímos en abismos líquidos
Contemplando la tibieza y la ternura de sus manos.
Bebí de la culpa de un sueño,
Y pude ver que el amor
Es más grande que el mismo paraíso.
Nos olvidamos del mundo,
Bajo agitadas confesiones,
Decir perfecto es poco,
Pues contigo olvido todo.
Amar tu cuerpo es imposible,
Si tu luz ilumina mi alma
Inventándome una vida, un futuro,
Un placer inquebrantable,
Que se perfuma con las fuerzas de este amor.
Quiero seguir viviendo, sólo si es contigo
Quiero hacer tangibles mis ilusiones,
Cobijar tus emociones,
Y morir día a día en la noche de tus besos
Dedicado a mi luz, Eva
Seng-Vou 6/03/2000
Poema Nº11 Piedras al Vacío
11. Abismos líquidos
viernes, 7 de septiembre de 2007
Publicado por
seng-v0u
en
17:49
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario